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Bicentenario Argentino 2016: Festejo y Polémica

Por cruce · · 8 min lectura

El 9 de julio de 2016, Argentina conmemoró los doscientos años de su Declaración de Independencia, un hito fundamental en la construcción de la nación. El epicentro de los festejos fue, como no podía ser de otra manera, la histórica Casa de Tucumán en la ciudad de San Miguel de Tucumán, el mismo lugar donde en 1816 se firmó el acta emancipadora. Sin embargo, a diferencia de otras celebraciones patrias, como la del Bicentenario de la Revolución de Mayo en 2010, los actos de 2016 estuvieron marcados por un clima de tensión, notables ausencias, un fuerte enfoque en la seguridad y una serie de controversias que generaron un intenso debate público y político que se extendió por días.

¿Qué son los libros de la colección bicentenaria?
La Colección Bicentenaria es un conjunto de libros de texto elaborados y distribuidos por el Ministerio del Poder Popular para la Educación de Venezuela (MPPE).

Un Festejo Blindado en Tucumán

El acto central en San Miguel de Tucumán se desarrolló en un ambiente muy distinto al de las fiestas populares masivas. Un imponente operativo de seguridad, con vallas que restringían el acceso del público general, marcó el tono del evento. Esta decisión contrastó fuertemente con los festejos de 2010, que se caracterizaron por su apertura a la ciudadanía y concentraciones masivas. En 2016, el gobierno del entonces presidente Mauricio Macri optó por un formato más acotado, centrado en desfiles militares y actos privados para autoridades, lo que generó críticas por parte de diversos sectores que sintieron que se excluía al pueblo de la celebración de su propia historia.

Mientras se desarrollaba el acto oficial, en las calles aledañas a la Casa Histórica, diversos grupos de ciudadanos se manifestaban en protesta por las políticas del gobierno, principalmente en contra de la política tarifaria, el aumento de la inflación y la pobreza. Estas protestas, aunque controladas por el operativo de seguridad, evidenciaron la división social y política que atravesaba el país en ese momento.

El Discurso Presidencial: Un Mensaje que Resonó con Polémica

Uno de los momentos más comentados y criticados de la jornada fue el discurso pronunciado por el presidente Mauricio Macri. En sus palabras, el mandatario interpretó los sentimientos de los congresales de 1816 de una manera que muchos historiadores y analistas consideraron, como mínimo, desafortunada. La frase que desató la mayor controversia fue cuando, dirigiéndose al rey emérito de España, Juan Carlos I, presente en el acto, afirmó que los próceres “claramente, debían sentir angustia, querido rey, de separarse de España”.

Esta declaración fue interpretada por la oposición y parte de la sociedad como un gesto de sumisión o, en el mejor de los casos, una incomprensión profunda del espíritu revolucionario y emancipador de la gesta independentista. Además, el discurso presidencial incluyó críticas a los gremios, a la duración de la jornada laboral y un llamado a la población a realizar sacrificios, como consumir menos energía, en un contexto de fuertes aumentos de tarifas. Estas declaraciones, en el marco de un acto patrio, fueron vistas como una utilización política de la conmemoración, lo que agudizó las críticas.

Invitados, Ausencias y Controversias Diplomáticas

La lista de invitados fue otro foco de tensión. A diferencia de celebraciones anteriores, no se extendió invitación a ningún exmandatario argentino. La ausencia más notoria fue la de otros jefes de Estado de la región. A pesar de que se había anunciado la presencia de los presidentes de Chile, Paraguay e Italia, todos ellos declinaron la invitación a último momento. Esto fue señalado como un fracaso diplomático, especialmente al compararlo con el Bicentenario de 2010, que contó con la presencia de casi todos los presidentes de América del Sur.

La figura internacional más destacada fue, paradójicamente, la más polémica: el rey emérito de España, Juan Carlos I. Su presencia fue repudiada por numerosas organizaciones sociales y comunidades originarias, como las 15 comunidades diaguitas que rechazaron participar en los desfiles. Consideraban una contradicción celebrar la independencia de la corona española con el representante de la institución que, según manifestaron, cometió el más grande genocidio contra sus pueblos. La falta de invitación al presidente de Bolivia, Evo Morales, también fue criticada, recordando que en el Congreso de Tucumán participaron diputados del Alto Perú, hoy parte de Bolivia.

Tabla Comparativa: Bicentenario 2010 vs. 2016

Característica Bicentenario 2010 (Revolución de Mayo) Bicentenario 2016 (Independencia)
Enfoque del Festejo Popular, cultural y masivo. Grandes espectáculos artísticos. Militar y protocolar. Foco en desfiles y actos oficiales cerrados.
Participación Ciudadana Abierta y multitudinaria en espacios públicos. Restringida por vallas y fuertes operativos de seguridad.
Presencia Internacional Asistencia de la mayoría de los presidentes de América del Sur. Ausencia total de jefes de Estado de la región. Presencia del rey emérito de España.
Clima Político De unidad latinoamericana y conmemoración histórica compartida. De división interna, protestas y controversia diplomática.

El Desfile en Buenos Aires y el “Cansancio” Presidencial

Los festejos continuaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un gran desfile militar sobre la Avenida del Libertador. Sin embargo, este evento también estuvo rodeado de polémica. Se destacó la participación de figuras como el exmilitar carapintada Aldo Rico, quien lideró alzamientos contra el gobierno democrático de Raúl Alfonsín, y otros militares acusados o condenados por delitos de lesa humanidad. Esto provocó el repudio de organismos de Derechos Humanos y la negativa a participar de importantes asociaciones de excombatientes de Malvinas, quienes declararon que no desfilarían junto a torturadores.

¿Qué provincias se destacan en la actividad petrolera?
En esos diferentes rankings puede variar el orden, pero son siempre las mismas seis o siete provincias: Neuquén, Chubut, Santa Cruz, Mendoza y Salta y, en menor medida, Río Negro y Tierra del Fuego.

El cierre de la jornada en Buenos Aires sumó un episodio más a la lista de controversias. Pocos minutos antes del comienzo del acto de cierre en el Campo de Polo, el presidente Macri anunció a través de su cuenta de Twitter que no asistiría porque se encontraba “cansado” tras el viaje a Tucumán. El anuncio generó una ola de críticas y burlas en las redes sociales y el repudio de la oposición. Ante la polémica generada, el mandatario finalmente revirtió su decisión y asistió brevemente al palco durante la última hora del evento, retirándose antes de que finalizara por completo.

Preguntas Frecuentes sobre el Bicentenario de 2016

¿Qué se conmemoró exactamente el 9 de julio de 2016?
Se conmemoraron los 200 años de la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas en Sud-América, firmada en el Congreso de Tucumán en 1816, que formalizó la ruptura de los lazos coloniales con la monarquía española.

¿Por qué fue tan polémico el discurso del presidente Macri?
Principalmente por sugerir que los próceres sentían “angustia” al separarse de España, una frase dirigida al rey emérito español que fue vista como una minimización del espíritu independentista. Además, utilizó el acto para criticar a gremios y pedir sacrificios a la población.

¿Qué controversia generó la lista de invitados?
La principal controversia fue la ausencia de presidentes de países vecinos y la presencia destacada del rey emérito de España, Juan Carlos I, lo que fue repudiado por comunidades originarias. Tampoco fueron invitados expresidentes argentinos.

¿Por qué algunos grupos de excombatientes de Malvinas se negaron a desfilar?
Se negaron a compartir el desfile con militares como Aldo Rico y otros acusados o condenados por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico-militar y por torturas a soldados durante la guerra de Malvinas.

En conclusión, el Bicentenario de la Independencia Argentina de 2016 fue mucho más que una simple conmemoración. Se convirtió en un reflejo de las tensiones políticas y sociales de su tiempo, un escenario donde se disputaron narrativas sobre la historia, la identidad nacional y el rumbo del país. Las controversias, desde el discurso presidencial hasta los desfiles, dejaron una marca indeleble en la memoria de una fecha que, en lugar de unir, pareció acentuar las divisiones de la sociedad argentina.