YPF Luz: Potencia y eficiencia en San Nicolás
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En la agricultura moderna, cada aplicación de fitosanitarios es una decisión estratégica y una inversión significativa. Para el productor argentino, asegurar que cada gota del producto aplicado cumpla su función con la máxima eficacia no es un lujo, sino una necesidad para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad del cultivo. Aquí es donde entran en juego los coadyuvantes, aliados tecnológicos que, añadidos al tanque de pulverización, optimizan todo el proceso. No son un gasto, son una inversión inteligente que potencia el rendimiento de herbicidas, insecticidas y fungicidas, asegurando que su acción sea precisa y contundente.

Desde YPF Agro, entendemos que la complejidad del campo requiere soluciones claras y efectivas. La elección del coadyuvante correcto puede ser la diferencia entre una aplicación exitosa y una pérdida de producto, tiempo y dinero. ¿Qué tipo de coadyuvante necesito? ¿Cómo afecta la calidad del agua a mi mezcla? Y la pregunta clave: ¿cuánto coadyuvante debo usar por litro de agua? En esta guía completa, desglosaremos los tipos de coadyuvantes, sus funciones específicas y las dosis recomendadas para que puedas tomar las mejores decisiones para tu campo.
Para simplificar su clasificación, podemos dividir a los coadyuvantes en dos grandes grupos según su función principal en el caldo de pulverización. Cada uno de ellos aborda un desafío diferente en el proceso de aplicación, y conocerlos es fundamental para diseñar una estrategia de pulverización robusta y eficiente.
Estos aditivos son clave para que el producto principal trabaje a su máximo potencial. Dentro de este grupo, encontramos tres especialistas con funciones muy definidas:
También conocidos como humectantes, su función es una de las más visuales y cruciales. El agua, por naturaleza, posee una alta tensión superficial (entre 73 y 74 dinas/cm²), lo que provoca que las gotas tiendan a formar esferas sobre la superficie de las hojas, especialmente en aquellas con cubiertas cerosas. Esto limita drásticamente la superficie de contacto y, por ende, la absorción del producto.
Un tensioactivo rompe esa tensión superficial, permitiendo que la gota se “achate” y se esparza, cubriendo un área mucho mayor de la hoja. Esto no solo mejora la cobertura, sino que también facilita una absorción más rápida y uniforme del fitosanitario. Existen diferentes tipos, como los nonil fenol etoxilados (reducen la tensión a unas 32 dinas/cm²) o los más potentes, los organosiliconados (pueden bajarla hasta 22 dinas/cm²). La elección dependerá del tipo de cultivo y del producto a aplicar.

Mientras el tensioactivo trabaja en la superficie, el penetrante se encarga de facilitar el ingreso del principio activo al interior de la planta. Las hojas poseen barreras naturales, como la cutícula y una capa cerosa, diseñadas para protegerlas. Los coadyuvantes penetrantes actúan sobre estas barreras, debilitándolas temporalmente para aumentar la permeabilidad y asegurar que los productos sistémicos lleguen a su destino dentro del sistema vascular de la planta. Los más comunes son los aceites, que pueden ser de origen mineral o vegetal (como la lecitina de soja), siendo estos últimos más biodegradables y con menor riesgo de fitotoxicidad, ideales para mezclas con insecticidas y fungicidas.
Como su nombre indica, la función del adherente es “pegar” el fitosanitario a la superficie de la hoja. Compuestos por resinas, látex o polímeros, hacen que la gota sea mucho más pegajosa y resistente a factores externos. Su principal ventaja es evitar el lavado del producto por lluvias posteriores a la aplicación, garantizando que el principio activo permanezca en contacto con el objetivo el tiempo necesario para actuar. Aunque su uso en Argentina es menos frecuente debido a las condiciones climáticas generales, son una herramienta valiosa en escenarios de alta probabilidad de precipitaciones.
Este grupo de coadyuvantes no potencia el producto, sino que crea el ambiente perfecto para que este funcione correctamente, corrigiendo problemas que a menudo pasan desapercibidos pero que tienen un impacto enorme en la eficiencia.
El agua representa más del 95% del caldo de pulverización y es, sin duda, el insumo más subestimado. La calidad del agua es determinante. Aguas duras (con alto contenido de sales como calcio y magnesio) o aguas alcalinas (con pH elevado) pueden degradar rápidamente las moléculas de muchos fitosanitarios, reduciendo drásticamente su efectividad. Por ejemplo, en la región pampeana, donde las aguas tienden a ser de neutras a alcalinas, el uso de correctores es fundamental. Estos aditivos secuestran los iones problemáticos y/o acidifican el agua, llevando el pH a un nivel óptimo para la estabilidad del producto que se va a aplicar.

La deriva es la pesadilla de toda pulverización: es la porción de producto que no llega al objetivo debido al viento. Esto no solo significa una pérdida económica, sino también un riesgo ambiental. El coadyuvante antideriva actúa incrementando la densidad y el diámetro de las gotas pulverizadas. Al ser más pesadas, son menos susceptibles de ser arrastradas por el viento, asegurando que la aplicación sea precisa y se concentre exclusivamente en el cultivo objetivo.
En ocasiones, es necesario mezclar diferentes productos en un mismo tanque. Sin embargo, no todas las formulaciones son compatibles entre sí, pudiendo generar cortes, precipitados o reacciones que inutilizan la mezcla. El compatibilizante es un agente que ayuda a mantener la homogeneidad y estabilidad de estas mezclas complejas. Es una herramienta de uso específico y debe emplearse con precaución, ya que no puede forzar la unión de productos químicamente incompatibles por naturaleza.
Para facilitar la elección, aquí presentamos una tabla resumen con las funciones y usos recomendados de cada tipo de coadyuvante:
| Tipo de Coadyuvante | Función Principal | Cuándo Usarlo Principalmente |
|---|---|---|
| Tensioactivo / Surfactante | Aumenta la cobertura de la gota sobre la hoja. | Siempre, pero especialmente en hojas cerosas y para herbicidas de contacto. |
| Penetrante | Facilita la absorción del producto en la planta. | Con fungicidas e insecticidas sistémicos, y herbicidas que requieren traslocación. |
| Adherente | Evita el lavado del producto por lluvia. | En aplicaciones con riesgo de lluvias posteriores. |
| Corrector de Agua | Ajusta el pH y la dureza del agua. | Cuando se usan aguas duras o alcalinas, para proteger la estabilidad del fitosanitario. |
| Antideriva | Aumenta el peso de la gota para reducir la deriva. | En aplicaciones con viento o cerca de cultivos sensibles. |
| Compatibilizante | Mantiene homogéneas las mezclas de tanque. | Al realizar mezclas de dos o más productos con formulaciones diferentes. |
Esta es la pregunta más importante y la respuesta es: depende. La dosis siempre debe seguir la recomendación del marbete o etiqueta del fabricante del coadyuvante, ya que cada formulación es diferente. Sin embargo, como referencia general para los coadyuvantes tensioactivos más comunes, la concentración suele rondar el 0.50% del volumen del caldo. Esto se traduce en:
Es crucial no exceder la dosis recomendada, ya que un exceso de coadyuvante puede generar fitotoxicidad en el cultivo o problemas de espuma en el tanque.
Es una diferencia de categoría. “Coadyuvante” es el término general para cualquier sustancia que se agrega al tanque para mejorar la aplicación. “Surfactante” (o tensioactivo) es un tipo específico de coadyuvante cuya función principal es reducir la tensión superficial del agua. Por lo tanto, todos los surfactantes son coadyuvantes, pero no todos los coadyuvantes son surfactantes.

Es un tipo de coadyuvante penetrante cuya base son hidrocarburos parafínicos. Su naturaleza oleosa cumple una doble función: por un lado, ayuda a disolver la capa cerosa de las hojas para mejorar la penetración del fitosanitario; por otro, reduce la evaporación de las gotas, dándoles más tiempo para actuar antes y después de impactar en el objetivo.
Si se busca la máxima eficiencia y retorno de la inversión, la respuesta es sí. El uso de coadyuvantes está considerado una Buena Práctica Agrícola. Permite optimizar el uso de fitosanitarios, reducir pérdidas por deriva o degradación, y asegurar un control más efectivo de malezas, plagas y enfermedades. Es una inversión pequeña que protege una inversión mucho mayor.
La elección y uso correcto de coadyuvantes es un pilar fundamental de la agricultura de precisión. Lejos de ser un componente secundario, son la herramienta que garantiza que la tecnología y la química de los productos fitosanitarios se expresen en su máximo potencial en el campo. Analizar la calidad del agua, entender las características del cultivo y las condiciones climáticas, y seleccionar el coadyuvante adecuado para cada situación son pasos que definen una aplicación profesional y rentable. En YPF Agro, estamos comprometidos con brindar las soluciones y el conocimiento para que cada productor pueda transformar los desafíos del campo en oportunidades de crecimiento y mayor rendimiento.
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