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FAME en el Diésel: ¿Qué es y Cómo te Afecta?

Por cruce · · 7 min lectura

Seguramente has escuchado hablar de biodiesel o de componentes renovables en los combustibles que utilizas a diario en tu vehículo. Uno de los términos más importantes en este ámbito es el FAME. Aunque suene técnico, entender qué es y cómo funciona es fundamental para cualquier conductor, ya que está presente en el diésel que cargas en la estación de servicio. Este componente, derivado de fuentes renovables, tiene un doble filo: por un lado, representa un paso hacia una energía más sostenible, pero por otro, introduce nuevos desafíos en el mantenimiento y almacenamiento del combustible. A continuación, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre el FAME.

¿Qué es el FAME en diésel?
FAME (éster metílico de ácidos grasos) es el término químico genérico para el biodiésel derivado de fuentes renovables. Se utiliza para complementar o sustituir el diésel mineral y el gasóleo utilizados como combustible para vehículos de carretera y todoterreno, así como para motores estáticos.

¿Qué es Exactamente el FAME en el Combustible?

FAME es el acrónimo en inglés de Fatty Acid Methyl Esters, que en español se traduce como Ésteres Metílicos de Ácidos Grasos. Este es el término químico genérico que se utiliza para designar al biodiesel. Se trata de un combustible producido a partir de fuentes renovables, como aceites vegetales o grasas animales, y se utiliza para extender o reemplazar al diésel de origen mineral.

En la actualidad, la normativa en muchos países, incluida Argentina, exige que el gasoil de venta al público contenga un porcentaje de biodiesel. Por ejemplo, es común encontrar diésel con hasta un 7% de FAME, conocido comercialmente como B7. Sin embargo, existen mezclas con concentraciones mucho más altas, llegando incluso al 100% de FAME (B100), aunque estas suelen estar destinadas a flotas específicas o maquinaria industrial.

El Proceso Químico Detrás del Biodiesel: La Transesterificación

El FAME no se extrae directamente de la naturaleza, sino que se crea mediante un proceso químico industrial llamado transesterificación. Aunque el nombre pueda parecer complejo, el concepto es relativamente sencillo. Se toman moléculas grandes y pesadas de aceites o grasas (conocidas como triglicéridos) y se las hace reaccionar con un alcohol de cadena corta, generalmente metanol.

Esta reacción se lleva a cabo en presencia de un catalizador, que suele ser hidróxido de potasio. El catalizador acelera el proceso, que consiste en romper la molécula de triglicérido, separando los ácidos grasos de su base de glicerol. Como resultado, se obtienen dos productos:

  1. Ésteres Metílicos (FAME): Las moléculas más ligeras y menos viscosas que constituyen el biodiesel.
  2. Glicerol (o glicerina): Un subproducto más denso que se separa y se utiliza en otras industrias, como la farmacéutica o la cosmética.

Este proceso es crucial porque transforma los aceites y grasas, que son demasiado viscosos para ser usados directamente en motores diésel modernos, en un combustible con propiedades muy similares a las del gasoil mineral.

¿De Dónde Proviene el FAME? Fuentes Renovables y Diversas

Una de las grandes ventajas del FAME es la amplia variedad de materias primas que se pueden utilizar para su producción. Esto le confiere una gran versatilidad y permite aprovechar recursos locales o incluso reciclados. Las fuentes más comunes incluyen:

  • Aceites de cocina usados (ACU): Reciclar el aceite utilizado en restaurantes y hogares es una de las formas más sostenibles de producir biodiesel.
  • Grasas animales o sebo: Subproductos de la industria cárnica que encuentran un nuevo uso como fuente de energía.
  • Aceite de soja: Una de las materias primas más utilizadas a nivel mundial, especialmente en países con una fuerte industria agrícola como Argentina.
  • Aceite de colza (canola): Muy popular en Europa para la producción de FAME.
  • Aceite de girasol: Otra alternativa vegetal viable.
  • Aceite de palma: Aunque es una fuente muy eficiente, su cultivo ha generado controversias medioambientales relacionadas con la deforestación.

El Talón de Aquiles del FAME: La Contaminación por Agua y Microbios

A pesar de sus beneficios ecológicos, el FAME tiene una característica que lo diferencia significativamente del diésel mineral y que puede causar problemas si no se gestiona adecuadamente: es higroscópico. Esto significa que tiene la capacidad de atraer y absorber humedad del ambiente en una cantidad considerablemente mayor que el gasoil tradicional.

Mientras que en el diésel mineral el agua tiende a separarse y decantar en el fondo del tanque de almacenamiento, en el diésel con FAME el agua puede permanecer en suspensión, creando una emulsión. Esta presencia de agua distribuida por todo el combustible crea el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de microorganismos como bacterias, mohos y levaduras. Este fenómeno se conoce comúnmente como contaminación microbiana o “bicho del diésel”.

El problema se agrava porque el FAME es biodegradable, lo que significa que estos microbios no solo tienen el ambiente acuoso ideal para vivir, sino que también tienen el propio biodiesel como fuente de alimento. Si esta contaminación no se trata, puede degradar permanentemente la calidad del combustible y causar serios problemas en el sistema de inyección y en el motor del vehículo.

Tabla Comparativa: Diésel Mineral vs. Diésel con FAME (B7)

Característica Diésel Mineral Puro Diésel con FAME (Ej. B7)
Relación con el agua Hidrofóbico (repele el agua, que decanta) Higroscópico (absorbe agua y la mantiene en suspensión)
Riesgo de Crecimiento Microbiano Bajo (solo en la interfaz agua-diésel si hay agua decantada) Alto (el agua en suspensión crea un ambiente ideal)
Biodegradabilidad Muy baja Moderada (el FAME es biodegradable y sirve de alimento a microbios)
Estabilidad en Almacenamiento Alta Menor, más propenso a la oxidación y degradación

¿Cómo Afecta Esto a Mi Vehículo?

La contaminación microbiana derivada de la presencia de FAME y agua puede tener consecuencias directas y costosas para tu vehículo:

  • Filtros de combustible tapados: Los microbios forman una biomasa gelatinosa (lodos) que obstruye rápidamente los filtros, causando pérdida de potencia y fallos en el motor.
  • Corrosión: Los subproductos metabólicos de estas bacterias son ácidos y pueden corroer partes metálicas del tanque de combustible, las líneas y los componentes del sistema de inyección.
  • Daño a los inyectores: Los inyectores modernos trabajan con tolerancias muy pequeñas. Cualquier partícula o residuo puede dañarlos, resultando en reparaciones muy costosas.
  • Degradación del combustible: El combustible pierde sus propiedades lubricantes y de combustión, afectando el rendimiento general del motor.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Todo el diésel de YPF contiene FAME?

La legislación argentina establece un porcentaje obligatorio de mezcla de biodiesel en el gasoil comercializado en el país. Por lo tanto, es muy probable que el diésel que cargas en cualquier estación de servicio, incluidas las de YPF, contenga el porcentaje de FAME estipulado por la normativa vigente.

¿Es malo el FAME para mi motor?

No intrínsecamente. El FAME tiene excelentes propiedades lubricantes, incluso mejores que las del diésel mineral bajo en azufre. El problema no es el FAME en sí, sino sus consecuencias indirectas, como la absorción de agua y el riesgo de proliferación microbiana si el combustible no se almacena y maneja correctamente.

¿Cómo puedo prevenir los problemas de contaminación?

La mejor prevención es una buena gestión del combustible. Intenta mantener el tanque de tu vehículo lo más lleno posible para reducir el espacio de aire donde pueda condensarse la humedad. Utiliza combustibles de alta calidad y de estaciones con alta rotación para asegurar que el producto sea fresco. Si almacenas combustible por largos periodos, considera el uso de aditivos biocidas y estabilizadores específicos para diésel.

¿Qué es exactamente el “bicho del diésel”?

No es un insecto. Es el término coloquial para referirse a la biomasa de microorganismos (bacterias, hongos, levaduras) que crecen en la interfaz entre el agua y el combustible dentro de un tanque. Se alimentan del diésel y pueden multiplicarse rápidamente, creando una masa gelatinosa que causa los problemas mencionados.