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La Huelga que Nacionalizó el Petróleo Mexicano

Por cruce · · 9 min lectura

El 18 de marzo de 1938 es una fecha grabada en la memoria colectiva de México, un día que simboliza la soberanía y el control sobre los recursos naturales. Sin embargo, este hito histórico no fue un acto espontáneo, sino la culminación de una intensa y prolongada lucha social y laboral. El verdadero catalizador de la Expropiación Petrolera fue la huelga declarada por los trabajadores de la industria un año antes, en 1937. Este artículo profundiza en las razones detrás de esa huelga, el contexto que la rodeó y cómo su desarrollo condujo a uno de los momentos más determinantes del siglo XX mexicano.

¿Por qué los trabajadores de la industria petrolera se declararon en huelga en 1937?
Conforme a lo anterior, en mayo de 1937 el sindicato manifestó su decisión de declarar la huelga si las empresas no respondían satisfactoriamente a las demandas que el sindicato presentó ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) como un conflicto de carácter económico.

El Caldo de Cultivo: Las Condiciones Laborales en la Industria Petrolera

A principios del siglo XX, la industria petrolera en México estaba dominada casi en su totalidad por compañías extranjeras, principalmente estadounidenses y británicas. Si bien estas empresas generaban una inmensa riqueza a partir del subsuelo mexicano, las condiciones para los trabajadores locales eran a menudo precarias y desiguales. Existía una marcada diferencia salarial y de trato entre los empleados extranjeros y los nacionales, y las jornadas laborales eran extensas y peligrosas sin las compensaciones adecuadas.

En este ambiente de descontento creciente, y con el respaldo del gobierno de Lázaro Cárdenas que promovía la organización obrera, en 1935 se fundó el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM). Esta organización unificó a los diversos gremios existentes y les dio una voz colectiva mucho más poderosa para negociar con las gigantescas corporaciones petroleras.

En 1936, el STPRM presentó un pliego petitorio unificado a las empresas, buscando una estandarización y mejora significativa de las condiciones laborales. Sus demandas eran claras y buscaban establecer un piso mínimo de dignidad y justicia para los obreros:

  • Una semana laboral de cuarenta horas.
  • Pago íntegro del salario durante periodos de enfermedad.
  • Indemnización para las familias en caso de muerte o incapacidad total del trabajador.
  • Establecimiento de un salario mínimo de cinco pesos diarios.
  • Un sistema de jubilaciones justo para garantizar la vejez de los trabajadores.
  • Mejoras en las condiciones de seguridad e higiene en los campos y refinerías.

La respuesta de las compañías extranjeras fue un rechazo rotundo. Argumentaron que estas demandas eran excesivas y que su implementación llevaría a la quiebra financiera de sus operaciones, una afirmación que más tarde sería desmentida.

1937: El Año de la Huelga y la Batalla Legal

Ante la negativa de las empresas a negociar, la paciencia de los trabajadores se agotó. En mayo de 1937, el STPRM cumplió su advertencia y estalló la huelga general en toda la industria petrolera del país. La paralización de actividades fue casi total, afectando la producción, refinación y distribución de combustibles, lo que puso en jaque a la economía nacional.

El sindicato, siguiendo los cauces legales, presentó el caso ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) como un conflicto de carácter económico. Esto significaba que no se trataba solo de una disputa sobre la interpretación de un contrato existente, sino de la necesidad de crear condiciones contractuales completamente nuevas y más justas. La JFCA inició una exhaustiva investigación, nombrando una comisión de peritos para analizar las finanzas de las compañías petroleras.

El resultado del peritaje fue contundente: las empresas no solo tenían los recursos suficientes para satisfacer las demandas de los trabajadores, sino que sus ganancias eran extraordinariamente altas. El informe reveló que, mientras los obreros vivían en condiciones precarias, las utilidades que salían del país eran monumentales. Con esta evidencia en mano, en diciembre de 1937, la JFCA emitió un laudo (una sentencia laboral) que obligaba a las compañías a aceptar las principales demandas del sindicato, estableciendo que las nuevas condiciones debían entrar en vigor en la primera semana de 1938.

El Decreto que Cambió la Historia: La Expropiación de 1938

Lejos de acatar la resolución de la máxima autoridad laboral de México, las 17 compañías extranjeras implicadas, incluyendo gigantes como El Águila (subsidiaria de Royal Dutch Shell) y la Huasteca Petroleum Company (de Standard Oil), desafiaron abiertamente al Estado mexicano. Se ampararon ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero el tribunal ratificó el laudo de la JFCA. La negativa final de las empresas a cumplir con la ley mexicana fue vista por el presidente Lázaro Cárdenas como un acto de rebeldía intolerable y un desafío a la soberanía nacional.

Fue entonces cuando Cárdenas, en una decisión audaz y trascendental, decidió aplicar el artículo 27 de la Constitución Mexicana, que establece el dominio de la Nación sobre sus recursos naturales. La noche del 18 de marzo de 1938, a través de un mensaje por radio dirigido a todo el pueblo, anunció la Expropiación Petrolera. El decreto implicaba la nacionalización de toda la maquinaria, instalaciones, refinerías, oleoductos, barcos y todos los bienes de las compañías, que pasaban a ser propiedad de la nación.

Tabla Comparativa: Condiciones Laborales Antes y Después

Reivindicación Obrera Situación Previa (Empresas Extranjeras) Logro Post-Expropiación (Estado Mexicano)
Jornada Laboral Extensas y sin regulación uniforme. Se estableció la jornada de 40 horas semanales.
Salarios y Prestaciones Bajos, sin cobertura por enfermedad y sin sistema de jubilación. Se implementó el salario mínimo, pago por enfermedad y un sistema de pensiones.
Control de Recursos Totalmente en manos de capital extranjero. El Estado mexicano asumió el control total de la producción y comercialización.
Seguridad Laboral Precaria, con altos índices de accidentes y sin indemnizaciones justas. Se establecieron nuevas normativas de seguridad y se garantizaron indemnizaciones.

El Nacimiento de un Gigante: PEMEX y el Legado de la Soberanía

La expropiación no fue un camino fácil. Enfrentó un boicot internacional y presiones diplomáticas enormes. Sin embargo, el pueblo de México se unió en un acto de solidaridad sin precedentes para respaldar la decisión del presidente y ayudar a pagar la indemnización a las compañías. Para administrar la nueva industria nacionalizada, el 7 de junio de 1938 se fundó Petróleos Mexicanos (PEMEX), una empresa paraestatal que se encargaría de toda la cadena de valor del petróleo, desde la exploración hasta la comercialización.

El control estatal sobre el petróleo se convirtió en el motor del desarrollo económico de México durante décadas. Los ingresos petroleros financiaron la construcción de carreteras, escuelas, hospitales y una vasta infraestructura que modernizó al país. PEMEX se convirtió en un símbolo de la soberanía energética y en una de las empresas petroleras más importantes del mundo, impulsando la investigación y la formación de técnicos y científicos mexicanos a través de instituciones como el Instituto Mexicano del Petróleo, creado en 1965.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuál fue la causa principal de la huelga petrolera de 1937?

La causa principal fue la negativa de las 17 compañías petroleras extranjeras que operaban en México a mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores mexicanos. El sindicato (STPRM) exigía derechos básicos como una jornada de 40 horas, un salario mínimo, pago por enfermedad y jubilaciones, los cuales fueron rechazados por las empresas a pesar de tener la capacidad financiera para concederlos.

¿Qué papel jugó el presidente Lázaro Cárdenas?

Lázaro Cárdenas jugó un papel crucial. Primero, apoyó la formación y consolidación del sindicato. Luego, respaldó las decisiones de las instituciones legales mexicanas, como la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje y la Suprema Corte. Finalmente, ante la rebeldía de las empresas a acatar la ley, tomó la decisión histórica de expropiar la industria petrolera para hacer valer la soberanía nacional y la justicia laboral.

¿Qué es PEMEX y cuándo se fundó?

Petróleos Mexicanos (PEMEX) es la empresa estatal creada por el gobierno mexicano para administrar y operar la industria petrolera después de la expropiación. Fue fundada oficialmente el 7 de junio de 1938 y se le otorgaron facultades para realizar todos los trabajos de exploración, explotación, refinación y comercialización del petróleo en el país.

¿Realmente las empresas extranjeras no podían pagar lo que pedían los trabajadores?

No. Un peritaje ordenado por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje demostró de manera concluyente que las empresas contaban con amplios recursos y ganancias suficientes para cumplir con todas las solicitudes del sindicato sin poner en riesgo su viabilidad financiera.

¿Qué significó la Expropiación Petrolera para México a largo plazo?

A largo plazo, significó la consolidación de la soberanía del Estado sobre sus recursos estratégicos. Permitió que la riqueza generada por el petróleo se invirtiera en el desarrollo económico y social del país, financiando infraestructura y servicios públicos durante muchas décadas y convirtiendo a México en un actor importante en el mercado energético mundial.

En conclusión, la huelga de 1937 no fue un simple conflicto laboral más. Fue la chispa que encendió la llama del nacionalismo y la justicia social, demostrando que la unión y la determinación de los trabajadores, respaldadas por un gobierno con visión de Estado, podían desafiar los intereses económicos más poderosos y redefinir el destino de una nación.