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El Origen Inesperado de tu Pijama

Por cruce · · 8 min lectura

Cada noche, al llegar a casa después de una jornada agotadora, millones de personas buscan refugio en una prenda que es sinónimo de confort y descanso: el pijama. Se ha convertido en una parte tan intrínseca de nuestra rutina que rara vez nos detenemos a pensar en su procedencia. Sin embargo, detrás de esa simple combinación de pantalón y camisa se esconde una historia fascinante que atraviesa continentes, imperios y revoluciones sociales. Según datos recientes, cerca del 40% de la población elige un pijama para dormir, consolidándolo como el rey indiscutible de la ropa de noche. Pero, ¿de dónde viene realmente? ¿Quién fue la primera persona en cambiar el tradicional camisón por este conjunto tan cómodo?

El Comienzo: Más Allá del Camisón Tradicional

Para entender la llegada del pijama, primero debemos mirar a su predecesor en Occidente: el camisón. Durante siglos, esta fue la prenda predilecta para el descanso nocturno, utilizada tanto por hombres como por mujeres. En el siglo XVI, los camisones eran prendas largas y funcionales, a menudo confeccionadas en lana para combatir el frío. Los de las clases altas, sin embargo, eran un reflejo de su estatus; los camisones femeninos se elaboraban con suntuosos terciopelos forrados y se adornaban con delicadas pieles, encajes, cintas y bordados que los distinguían claramente de las versiones masculinas, más sobrias y funcionales.

¿Quién creó la pijama?
La historia de la pijama comienza en el Imperio Otomano. La palabra viene del término hindú “Pae jama” o “pai jama” y era usada en India, Irán, Pakistán y Bangladesh. En occidente, solían preferirse los camisones, tanto para hombres como para mujeres, estas largas túnicas blancas que te envolvían al entrar a la cama.

Con el paso del tiempo, la ropa de casa comenzó a diversificarse. En el siglo XVIII, surgió en Francia el negligée, una especie de bata o traje de mañana muy ajustado y fabricado con telas finas y vaporosas. Aunque su nombre sugiere descuido, era una prenda de gran elegancia, diseñada más para ser vista dentro de los confines del hogar durante el día que para dormir. Era una declaración de ocio y sofisticación, un paso intermedio entre la ropa de cama y la ropa de calle.

El Nacimiento del “Pae Jama” en Oriente

Mientras Occidente se envolvía en camisones y batas, en Oriente se gestaba una revolución textil. La palabra que hoy conocemos como “pijama” tiene su origen en el término hindi Pae jama, que literalmente significa “ropa para cubrir la pierna”. Esta prenda, consistente en un pantalón holgado atado a la cintura, era de uso común en India, Irán, Pakistán y otras regiones bajo la influencia del Imperio Otomano. Era una vestimenta práctica, cómoda y unisex, perfectamente adaptada al clima y a las costumbres locales.

Fueron los comerciantes y colonos británicos quienes, durante su estancia en la India, descubrieron la increíble comodidad de estos conjuntos de pantalón y camisa holgados. Acostumbrados a los rígidos camisones europeos, encontraron en el “pai jama” una alternativa liberadora. Fascinados por su funcionalidad, comenzaron a adoptar esta costumbre y, a su regreso, la introdujeron en Europa como una exótica y lujosa novedad.

La Adopción en Occidente: Un Símbolo de Estatus

A finales del siglo XIX, el pijama comenzó su lenta pero segura conquista de Occidente. Inicialmente, fue una prenda exclusiva de la aristocracia y las clases más adineradas. Adoptar el pijama en lugar del camisón era una forma de mostrar cosmopolitismo y riqueza, una señal de que se había viajado o se tenía contacto con las lejanas colonias. Estos primeros pijamas occidentales eran confeccionados en sedas y algodones de alta calidad, a menudo adornados con lujosos detalles. Era, en esencia, un símbolo de estatus que se exhibía en la intimidad del hogar.

Sin embargo, la comodidad es una fuerza poderosa. Poco a poco, la practicidad del pijama se fue imponiendo sobre la tradición del camisón, y para principios del siglo XX, ya era una prenda habitual en la mayoría de los hogares de clase media, democratizando el confort nocturno.

La Revolución de Coco Chanel: El Pijama Sale del Dormitorio

El pijama siempre fue considerado una prenda estrictamente íntima, algo que no debía verse más allá de la puerta del dormitorio. Todo cambió en la década de 1920 gracias a una de las figuras más influyentes de la moda: Coco Chanel. En su incansable misión por liberar a la mujer de las ataduras del corsé y las faldas restrictivas, Chanel vio en el pijama una oportunidad de oro. Promovió el uso de pijamas de seda y satén no solo para dormir, sino también para estar en casa e incluso para ir a la playa.

Este acto fue revolucionario. En una época donde ver a una mujer en pantalones era impensable para muchos, Chanel las vistió con elegantes pijamas, desafiando las convenciones sociales y popularizando una estética andrógina y liberada. Las mujeres más audaces de París comenzaron a posar con sus pijamas, convirtiendo una humilde prenda de dormir en un manifiesto de modernidad y emancipación.

Hollywood y la Consolidación del Pijama Masculino

Si Chanel popularizó el pijama entre las mujeres, el cine de Hollywood hizo lo propio para los hombres. Durante los años 30, 40 y 50, la gran pantalla se convirtió en el mayor escaparate de tendencias. Actores icónicos como Clark Gable, Gary Cooper o Paul Newman aparecían en escena vistiendo elegantes pijamas de dos piezas, proyectando una imagen de masculinidad sofisticada y relajada. Ver a estos galanes en pijama normalizó la prenda para el público masculino a nivel mundial, consolidándola como la opción por defecto para el hombre moderno y desterrando casi por completo al viejo camisón.

Tabla Comparativa: Del Camisón al Pijama Moderno

Característica Camisón Tradicional (S. XVI-XIX) Pijama Moderno
Diseño Túnica larga de una sola pieza. Conjunto de dos piezas: pantalón y camisa/camiseta.
Género Unisex, con diferencias en adornos. Unisex, con gran variedad de cortes para hombre y mujer.
Materiales Comunes Lana, lino, terciopelo, seda (clases altas). Algodón, franela, modal, seda, fibras sintéticas.
Uso Social Estrictamente para dormir, íntimo. Para dormir, estar en casa (loungewear) e incluso para la calle.

El Pijama en la Actualidad: Un Universo de Posibilidades

Hoy en día, el pijama ha trascendido su función original. La tendencia del “loungewear” o ropa de estar por casa ha difuminado las fronteras entre la ropa de dormir y la de ocio. Especialmente con el auge del teletrabajo, la comodidad se ha vuelto una prioridad, y los diseños de pijamas son más variados que nunca. Existen opciones para cada estación, gusto y necesidad.

Los materiales juegan un papel crucial. Fibras naturales como el algodón pima son muy valoradas por su increíble suavidad, durabilidad y transpirabilidad, ideales para un descanso reparador. Otras opciones como el modal ofrecen una caída sutil y un tacto sedoso, mientras que la clásica franela sigue siendo la favorita para las noches más frías. La industria se enfoca en la calidad y la sostenibilidad, creando prendas que no solo son cómodas, sino también duraderas y respetuosas con el medio ambiente. Desde sus humildes orígenes en la India hasta las pasarelas de moda y nuestras camas, el pijama ha completado un viaje extraordinario, demostrando que la comodidad nunca pasa de moda.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿De dónde viene exactamente la palabra “pijama”?

La palabra proviene del término hindi “Pae jama”, que se traduce como “ropa para cubrir la pierna”. Originalmente se refería a los pantalones holgados que se usaban en Asia del Sur y el Medio Oriente.

¿Los hombres usaban camisones antes de los pijamas?

Sí. Antes de la popularización del pijama en Occidente a finales del siglo XIX, el camisón era la prenda de dormir estándar tanto para hombres como para mujeres en Europa y América.

¿Quién fue la figura clave que hizo del pijama una prenda de moda?

La diseñadora francesa Coco Chanel fue fundamental en la década de 1920. Ella promovió el uso de pijamas elegantes fuera del dormitorio, desafiando las convenciones sociales y convirtiéndolos en un símbolo de modernidad y liberación femenina.