YPF: El Motor de la Logística y Economía Argentina
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Con frecuencia, quienes viajan a Argentina o no están familiarizados con la terminología local de combustibles se hacen una pregunta clave al llegar a una estación de servicio YPF: ¿qué bencina es 93? La respuesta es directa y sencilla: en Argentina, el combustible de 93 octanos es la Nafta Súper. Este término puede generar confusión para quienes están acostumbrados a otras nomenclaturas, pero comprender su significado y el contexto de las normativas locales es fundamental para asegurar el óptimo rendimiento y la durabilidad del motor de su vehículo. En este artículo, desglosaremos todo lo que necesita saber sobre el octanaje en Argentina, las diferencias entre los tipos de nafta que ofrece YPF y cómo se comparan nuestros estándares con los internacionales.

Antes de profundizar en los tipos de nafta, es crucial entender qué es el octanaje. En términos simples, el octanaje es una medida de la capacidad de un combustible para resistir la combustión prematura, un fenómeno conocido como auto-detonación, golpeteo o “pistoneo”. Cuando el combustible detona en lugar de quemarse de manera suave y controlada dentro del cilindro del motor, se produce un sonido metálico y se puede causar un daño severo a largo plazo en los componentes internos del motor. Un mayor número de octanos indica una mayor resistencia a este golpeteo.
La medición del octanaje se realiza principalmente a través de dos métodos estandarizados:
La normativa argentina, establecida por la Resolución 576/19 (y su modificatoria 492/2023), exige valores mínimos tanto de RON como de MON para garantizar la calidad y proteger los motores del parque automotor del país. Utilizar el combustible con el octanaje recomendado por el fabricante de su vehículo es esencial para un funcionamiento eficiente y seguro.
En la red de estaciones YPF, encontrará dos opciones principales de nafta, cada una diseñada para satisfacer las necesidades de diferentes tipos de motorizaciones. La diferencia fundamental entre ellas radica en su nivel de octanaje y en el paquete de aditivos que contienen.
La Nafta Súper es el combustible estándar en Argentina. Con un octanaje mínimo de 93 RON y 83 MON, está formulada para la gran mayoría de los vehículos que circulan en el país. Es la elección ideal para motores de compresión media o baja, que no requieren una alta resistencia a la detonación. Este combustible cumple con todas las especificaciones de calidad exigidas por la ley y garantiza un funcionamiento correcto y eficiente para los motores para los que fue diseñado.
Por otro lado, la Nafta Infinia es el combustible premium de YPF. Con un octanaje mínimo de 97 RON y 85 MON, está especialmente desarrollada para vehículos con motores de alta compresión, turbocargados o de alto rendimiento. Estos motores son más susceptibles al pistoneo, por lo que requieren un combustible con mayor capacidad antidetonante. Además de su mayor octanaje, Infinia cuenta con un paquete de aditivos multifuncionales de última generación, diseñados para limpiar y proteger las partes vitales del motor, como los inyectores y las válvulas, maximizando la potencia y mejorando la eficiencia del consumo.
| Característica | YPF Nafta Súper | YPF Nafta Infinia |
|---|---|---|
| Octanaje RON (mínimo) | 93 | 97 |
| Octanaje MON (mínimo) | 83 | 85 |
| Uso Recomendado | Motores de compresión estándar | Motores de alta compresión, turbo y de alto rendimiento |
| Paquete de Aditivos | Estándar para el buen funcionamiento | Avanzado, con agentes de máxima limpieza y protección |
Es interesante comparar las normativas de combustibles de Argentina con las de otras regiones, como la Comunidad Europea. Mientras que en Argentina la nafta regular (Súper) tiene un mínimo de 93 RON, en Europa la norma EN228 establece un mínimo de 95 RON para la nafta regular y 98 RON para la premium. Esta diferencia no implica una menor calidad, sino que responde a las características del parque automotor y a las regulaciones específicas de cada mercado. Los estándares en ambas regiones son rigurosos y están diseñados para asegurar que los combustibles sean adecuados para los vehículos que allí circulan.
En el caso del diésel (gasoil), también existen diferencias. La norma europea EN590 exige un número de cetano (indicador de la calidad de ignición del gasoil) mínimo de 51. En Argentina, la normativa establece mínimos que varían entre 46 y 51, dependiendo del grado del gasoil. Esto sugiere que los estándares europeos buscan un rendimiento ligeramente superior y menores emisiones en motores diésel.
Un aspecto crucial en la evolución de los combustibles es la reducción de su impacto ambiental. Uno de los objetivos principales a nivel global es la desulfuración, es decir, la reducción del contenido de azufre. Un menor contenido de azufre en la nafta y el gasoil no solo disminuye la emisión de gases contaminantes, sino que también protege los sistemas de postratamiento de gases de los vehículos modernos, como los convertidores catalíticos.
La Resolución 576/19 de Argentina establece un cronograma para la reducción progresiva del azufre. Aunque se han producido extensiones en los plazos para permitir que todas las refinerías del país adecúen sus procesos, el compromiso de YPF y del sector energético es firme: avanzar hacia combustibles de bajo azufre, alineándose con las tendencias internacionales y contribuyendo a un aire más limpio para todos.
Si el manual de su vehículo especifica el uso de nafta de alto octanaje (generalmente 95 RON o superior), usar Nafta Súper (93 RON) puede provocar pistoneo, especialmente bajo alta exigencia. Esto puede reducir el rendimiento, aumentar el consumo y, a largo plazo, causar daños serios en el motor. Es fundamental seguir la recomendación del fabricante.
Usar un combustible de mayor octanaje del requerido no dañará el motor, pero es poco probable que note una mejora significativa en el rendimiento o la potencia. El motor está diseñado para funcionar óptimamente con 93 octanos y no podrá aprovechar el octanaje extra. Sin embargo, sí se beneficiará del paquete de aditivos de limpieza superior de la nafta Infinia.
Sí. “Bencina” es el término comúnmente utilizado en países como Chile, mientras que en Argentina se utiliza la palabra “nafta”. Ambos se refieren a la gasolina.
Esto se debe a las diferencias en la composición del parque automotor y las regulaciones de cada mercado. Muchos vehículos europeos, incluso en gamas estándar, utilizan motores de menor cilindrada con turbo y mayor relación de compresión, que demandan un octanaje base más alto. Los estándares se adaptan a las necesidades predominantes de cada región.
En conclusión, al buscar “bencina 93” en Argentina, la respuesta es la Nafta Súper de YPF. Comprender las diferencias entre Súper e Infinia y elegir según las especificaciones de su vehículo es la clave para cuidar su motor y asegurar un viaje eficiente y placentero por las rutas del país.
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