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Claves del nuevo aumento de combustibles en Argentina

Por cruce · · 7 min lectura

Nuevamente, los conductores en Argentina se enfrentan a un ajuste en los precios de los combustibles al llegar a las estaciones de servicio. A partir de los primeros días de noviembre, se ha materializado un nuevo incremento en el valor de la nafta y el gasoil en todo el país. Este aumento no responde a una única causa, sino a una combinación de factores regulatorios y de mercado que impactan de manera directa en el costo final que abonan los consumidores. Principalmente, la suba se explica por dos grandes vertientes: la actualización trimestral de los impuestos específicos sobre los combustibles y la decisión de la Secretaría de Energía de modificar los precios de los biocombustibles utilizados para la mezcla obligatoria.

¿Cuándo suben las naftas en Argentina?
Además, la nafta convencional volvió a aumentar a partir de este sábado 1° de noviembre, por una nueva suba de los impuestos a los combustibles, según el Decreto 782/2025 firmado por el presidente Javier Milei y publicado este viernes en el Boletín Oficial.

El doble frente del aumento: Impuestos y Biocombustibles

Para comprender a fondo por qué el precio en el surtidor ha cambiado, es fundamental desglosar los dos componentes principales que impulsaron esta reciente suba. Por un lado, tenemos una actualización programada de la carga impositiva, y por otro, una decisión administrativa que ajusta el valor de insumos clave como el biodiésel y el bioetanol. Ambos caminos confluyen en un mismo resultado: un mayor costo por litro.

1. La Actualización del Componente Impositivo

Uno de los pilares del aumento registrado desde el 1° de noviembre es la aplicación del Decreto 782/2025, firmado por el presidente Javier Milei. Esta normativa establece la actualización trimestral de dos tributos que gravan directamente a los combustibles: el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). La base para este ajuste es la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que informa el INDEC, buscando que la carga fiscal no se licúe por efecto de la inflación.

Este mecanismo de ajuste periódico significa que, independientemente de la estrategia de precios de las petroleras como YPF, Shell o Axion, el Gobierno aplica una suba fija en el componente tributario. Para el mes de noviembre, el impacto por litro se desglosa de la siguiente manera:

  • Naftas: El aumento total por impuestos es de $16,51 por litro, compuesto por $15,56 del ICL y $0,95 del IDC.
  • Gasoil: El incremento es de $14,08 por litro, sumando $12,64 del ICL y $1,44 del IDC. Es importante destacar que para ciertas zonas del país, como la Patagonia, que cuentan con un tratamiento fiscal diferencial, el impacto puede variar, aplicándose en este caso un adicional de $6,84.

Esta medida asegura que la recaudación fiscal mantenga su poder adquisitivo, pero al mismo tiempo añade una presión alcista constante sobre el precio final que pagan los consumidores en el surtidor.

2. El Nuevo Escenario de los Biocombustibles

El segundo factor determinante proviene de la Secretaría de Energía, que a través de las Resoluciones 443/2025 y 445/2025 publicadas en el Boletín Oficial, ha redefinido los precios de adquisición del bioetanol y el biodiésel. Estos componentes se mezclan de forma obligatoria con las naftas y el gasoil, respectivamente, por lo que cualquier variación en su costo se traslada inevitablemente al producto final.

Ajuste en el Biodiésel y una medida para contener el impacto

El precio del biodiésel, que se mezcla con el gasoil, fue fijado en $1.688.961 por tonelada. El Gobierno justificó esta suba en el “fuerte incremento” del precio del aceite de soja, su principal materia prima. Conscientes del impacto que esto tendría en el precio del gasoil, la misma Secretaría tomó una medida transitoria para mitigar el efecto: reducir el porcentaje de mezcla obligatoria (conocido como “corte”) del 7,5% al 7% en todo el territorio nacional. Esta decisión, aunque parece pequeña, busca aliviar parcialmente la presión sobre el precio final al requerir una menor proporción del componente más caro.

Incremento en el Bioetanol

De manera similar, el bioetanol, que se mezcla con las naftas, también sufrió un aumento en sus dos variantes:

  • Bioetanol a base de caña de azúcar: Su precio se estableció en $918,025 por litro.
  • Bioetanol a base de maíz: Se fijó en $841,394 por litro.

Estos nuevos valores, vigentes durante todo noviembre, obligan a las refinerías a pagar más por el componente “verde” de las naftas, costo que luego se ve reflejado en el precio de venta al público.

Tabla Comparativa de los Aumentos

Para visualizar mejor el impacto de las medidas, a continuación se presenta una tabla resumen con los principales cambios:

Componente Detalle del Aumento Impacto
Impuestos (Nafta) Suma de ICL ($15,56) e IDC ($0,95) +$16,51 por litro
Impuestos (Gasoil) Suma de ICL ($12,64) e IDC ($1,44) +$14,08 por litro
Biodiésel (para Gasoil) Nuevo precio: $1.688.961 por tonelada Aumenta el costo del componente de mezcla
Bioetanol (para Nafta) Nuevos precios: $918,025/L (caña) y $841,394/L (maíz) Aumenta el costo del componente de mezcla

¿Cómo se compone el precio final que pagamos?

Es importante recordar que el valor que vemos en los carteles de las estaciones de servicio es el resultado de una compleja cadena de costos. Los factores principales son:

  1. Costo del Petróleo Crudo: El valor internacional del barril de petróleo, que es la materia prima fundamental.
  2. Costos de Refinación y Logística: El proceso industrial para convertir el crudo en nafta o gasoil y su posterior transporte a todo el país.
  3. Costo de los Biocombustibles: El valor del biodiésel y bioetanol que se debe mezclar por ley, y que acaba de ser actualizado.
  4. Carga Impositiva: Un componente muy significativo que incluye los mencionados ICL e IDC, además del IVA y el Impuesto a los Ingresos Brutos.
  5. Margen de Comercialización: La ganancia correspondiente a la empresa petrolera y al operador de la estación de servicio.

La reciente suba ha sido impulsada principalmente por los puntos 3 y 4 de esta lista, demostrando cómo las decisiones gubernamentales y las fluctuaciones en los costos de los insumos tienen un efecto directo y casi inmediato en el bolsillo de los ciudadanos.

Preguntas Frecuentes sobre el Aumento de Combustibles

¿Este aumento es el definitivo para noviembre?

El aumento correspondiente a los impuestos y a los precios de los biocombustibles ya está definido por el Gobierno para el mes de noviembre. Sin embargo, las compañías petroleras (YPF, Shell, Axion, etc.) conservan la libertad de aplicar sus propios ajustes de precios en función de la variación de sus costos, como una devaluación del peso o un cambio en el precio internacional del petróleo. Por lo tanto, no se puede descartar un movimiento adicional por parte de las empresas.

¿Por qué el gobierno redujo el porcentaje de mezcla de biodiésel?

Fue una medida de contención. Al subir fuertemente el precio del biodiésel por el costo de la soja, el impacto en el precio final del gasoil habría sido aún mayor. Al reducir la cantidad obligatoria de este componente en la mezcla final, se busca atenuar, aunque sea parcialmente, el traslado de ese mayor costo al consumidor.

¿El aumento es igual en todas las estaciones de servicio de YPF del país?

Si bien el componente impositivo y de biocombustibles afecta a todas las empresas por igual, los precios finales pueden variar ligeramente por región debido a factores logísticos y a beneficios impositivos específicos, como los que rigen en la Patagonia. Además, cada compañía define su propia estrategia de precios.