YPF
AtrásUbicada en la neurálgica esquina de Moreno y Dorrego, en pleno centro de Olavarría, la YPF que operó en este punto durante más de 30 años ya no es una opción para los conductores. La estación de servicio ha cerrado sus puertas de forma permanente, marcando el fin de una era para un comercio que fue un punto de referencia para miles de olavarrienses. Aunque hoy sus surtidores ya no despachan combustible y la cartelería de la marca ha sido retirada, su historia y reputación merecen un análisis detallado.
Una Reputación Cimentada en la Atención al Cliente
Si algo caracterizó a esta estación de servicio en Argentina fue la calidad de su atención, un factor que se repite constantemente en las valoraciones de quienes fueron sus clientes. Con una sólida calificación promedio de 4.3 estrellas basada en más de 500 opiniones, el consenso general apuntaba a un servicio humano excepcional. Los comentarios destacan de forma recurrente la amabilidad y buena predisposición tanto de las cajeras como de los playeros. Frases como "EXCELENTE ATENCIÓN" y "La mejor atención de playeros" no eran la excepción, sino la norma, pintando el cuadro de un equipo de trabajo cordial y eficiente que dejaba una impresión positiva en cada visita.
Esta dedicación al buen trato era uno de sus mayores activos, diferenciándola en un sector a menudo impersonal. La conveniencia de su ubicación céntrica, sumada a un personal que priorizaba la cordialidad, la convirtió en la parada obligada para muchos conductores locales que buscaban no solo cargar combustible, sino también una experiencia de servicio agradable y sin contratiempos.
La Sombra de la Duda: Rumores sobre la Infraestructura
No todo era perfecto. A pesar de los elogios generalizados hacia el personal, existía una preocupación latente entre algunos clientes respecto al estado de la infraestructura. Una reseña en particular, aunque calificaba el servicio como bueno, mencionaba un rumor persistente: que los tanques de almacenamiento de combustible eran viejos. Esta sospecha generaba el temor de que impurezas o "basura" pudieran mezclarse con la nafta y terminar en el tanque de los vehículos, con el potencial de causar problemas mecánicos. El propio titular de la estación, Alberto Abrigo, reconoció que las instalaciones estaban anticuadas y que existían planes para una renovación de imagen que nunca se concretaron debido a una disputa legal. Si bien no hay pruebas contundentes de que esto haya causado daños a los automóviles de los clientes, la sola existencia del rumor representaba un punto débil en su reputación, generando una comprensible desconfianza para los conductores más precavidos.
El Cierre Definitivo: El Fin de una Era
El cierre de la YPF de Moreno y Dorrego no fue una sorpresa para muchos, pero sí un evento significativo para la ciudad. La decisión final fue comunicada a principios de 2025 y se materializó en marzo de ese mismo año, cuando la estación dejó de operar. Según trascendió, el cierre se debió a una decisión unilateral de la petrolera YPF, enmarcada en una disputa judicial de larga data entre la compañía y el propietario del inmueble. Esta situación impidió la necesaria actualización de las instalaciones y finalmente llevó a la empresa a no despachar más combustibles YPF a esta boca de expendio.
Pocos días después del cese de actividades, una empresa enviada por la petrolera procedió a desmantelar toda la identificación de la marca, retirando carteles y logos, un acto que transformó visiblemente el paisaje de esa concurrida esquina. El operador de la estación confirmó que los empleados fueron notificados e indemnizados, pero también que, por el momento, la habilitación del lugar no permite que otra petrolera se instale allí. Para los clientes fieles a la marca y a los beneficios del programa ServiClub YPF, esto significa tener que desplazarse unas 15 cuadras hasta la sucursal más cercana.
la estación YPF de Moreno y Dorrego deja un legado mixto. Por un lado, será recordada por la calidez y profesionalismo de su personal, que la convirtió en una de las favoritas de Olavarría. Por otro, su cierre subraya la importancia de la inversión y el mantenimiento en infraestructura, y cómo las disputas comerciales pueden terminar afectando directamente a los consumidores y a la dinámica de una ciudad. Hoy, es un recordatorio de un servicio que fue, pero que ya no está disponible para los conductores.