Técnicas Reunidas: El Gigante Español de Ingeniería
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En el mundo de los combustibles, es común encontrarse con términos y especificaciones técnicas que pueden generar confusión. Una de las dudas más frecuentes entre los conductores es la diferencia entre el diésel “común” y el llamado “Diésel EN590”. ¿Son combustibles distintos? ¿Uno es mejor que otro? La respuesta es más sencilla de lo que parece y está directamente relacionada con la calidad, la tecnología y el compromiso con el medio ambiente, pilares fundamentales en los productos que ofrecemos en YPF.

Para despejar todas las dudas, es crucial entender que EN590 no es una marca ni un tipo exótico de combustible, sino una norma técnica europea que establece los requisitos de calidad que debe cumplir el gasoil destinado a vehículos de motor. Por lo tanto, cuando hablamos de Diésel EN590, nos referimos a un combustible que cumple con un estándar de calidad superior, especialmente en lo que respecta a su contenido de azufre.
La norma EN590 fue establecida por el Comité Europeo de Normalización (CEN) para unificar y garantizar la calidad del diésel en toda la Unión Europea. Esta especificación define una serie de propiedades y límites que el combustible debe respetar, entre los que se incluyen:
Desde el año 2007, la norma EN590 exige un contenido de azufre extremadamente bajo, de un máximo de 10 partes por millón (ppm). Esto dio origen a un nuevo término que es, en la práctica, sinónimo de EN590: el ULSD o Diésel de Ultra Bajo Contenido de Azufre (Ultra Low Sulphur Diesel).
Históricamente, el diésel contenía niveles de azufre mucho más elevados. Si bien el azufre tiene ciertas propiedades lubricantes, su combustión genera dióxido de azufre (SO₂), un gas que, al combinarse con la humedad del aire, es uno de los principales causantes de la lluvia ácida y de la contaminación atmosférica. Además, el azufre es altamente perjudicial para los sistemas de postratamiento de gases de escape de los vehículos modernos.
Los motores diésel actuales, especialmente los que cumplen con normativas de emisiones Euro V o superiores, están equipados con tecnologías muy sensibles como los Filtros de Partículas Diésel (DPF) y los sistemas de Reducción Catalítica Selectiva (SCR). Estos componentes están diseñados para capturar y neutralizar las emisiones más nocivas. El azufre presente en el combustible puede “envenenar” y obstruir estos sistemas, provocando averías costosas y un aumento drástico de las emisiones contaminantes.
Por esta razón, la transición hacia el diésel de ultra bajo contenido de azufre no fue una opción, sino una necesidad tecnológica y medioambiental. Hoy en día, todo el diésel de grado automotriz de alta calidad que se comercializa, como los que encuentras en las estaciones YPF, cumple con estos estrictos estándares de bajo azufre.
Para visualizar mejor las diferencias, hemos preparado una tabla comparativa que resume los puntos clave entre un diésel antiguo y el combustible de alta calidad que YPF pone a tu disposición.
| Característica | Diésel Tradicional (Alto Azufre) | Diésel Moderno (YPF Infinia Diesel / Diesel 500) |
|---|---|---|
| Contenido de Azufre | Elevado (hasta 500 ppm o más) | Ultra Bajo (Grado 3, menos de 10 ppm) |
| Impacto Ambiental | Alto. Contribuye a la lluvia ácida y a la contaminación por partículas. | Mínimo. Reduce drásticamente las emisiones de SO₂ y hollín. |
| Compatibilidad con Motores | Apto para motores antiguos, pero dañino para los sistemas de emisiones modernos (DPF, SCR). | Totalmente compatible y recomendado para todos los motores diésel, especialmente los modernos. |
| Cuidado del Motor | Puede generar depósitos y corrosión a largo plazo. | Incluye aditivos que limpian y protegen los inyectores, la bomba y todo el sistema de combustible. |
En YPF, no solo cumplimos con los estándares internacionales, sino que buscamos superarlos. Nuestros combustibles diésel están diseñados para ofrecer el máximo rendimiento y protección para tu vehículo.
En resumen, la próxima vez que cargues diésel en una estación YPF, puedes tener la certeza de que estás utilizando un combustible de última generación, alineado con las normativas más exigentes a nivel mundial como la EN590, y diseñado para cuidar tu inversión y nuestro planeta.
Sí. Especialmente nuestro Infinia Diesel, que es un combustible de Grado 3 con un contenido de azufre inferior a 10 ppm, cumple y supera las especificaciones clave de la norma europea EN590. Estás cargando un combustible de calidad internacional.
Absolutamente. De hecho, es muy beneficioso. Aunque un motor antiguo no tenga los sistemas de emisiones modernos, se beneficiará enormemente de los aditivos de limpieza y el mayor número de cetano de Infinia Diesel, lo que se traduce en un funcionamiento más suave, mejor arranque en frío y una mayor protección contra la corrosión.
Incluso en motores sin sistemas de postratamiento complejos, un bajo contenido de azufre reduce la formación de ácidos en el aceite del motor, disminuyendo el desgaste y la corrosión interna. Esto ayuda a prolongar la vida útil del motor y a mantenerlo en óptimas condiciones por más tiempo.
El número de cetano es al diésel lo que el octanaje es a la nafta. Mide la rapidez y calidad de la autoignición del combustible al ser inyectado en la cámara de combustión. Un mayor número de cetano, como el que posee Infinia Diesel, significa un retardo de ignición más corto, lo que resulta en un arranque más fácil, menos ruido del motor (el típico “golpeteo” diésel), una combustión más completa y, por ende, mayor eficiencia y menos emisiones.
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